Suicidio
¿Cómo acompañar a una persona con riesgo suicida?

- Escuchar: Desde la empatía y dejando fuera nuestros prejuicios, intentando comprender sin hacer uso de comentarios moralizantes, confrontativos, desafiantes o cargados de emocionalidad.
- Hablar: Un mito instalado socialmente es que hablar sobre el suicidio puede llegar a inducirlo. Sin embargo, hablar es una forma muy oportuna de intervención. Debemos perder el miedo de preguntar de forma clara y directa sobre la situación en cuestión.
- Validad: Las personas pueden presentar razones muy validas para querer terminar con su vida, aún que estén por fuera de nuestro entendimiento o choquen con nuestros valores. Por eso es imprescindible no restarle importancia a ideas e intentos suicidas. No frivolizar la situación o creer que solo se quiere llamar la atención.
- Conocer los factores de riesgo: Que la persona verbalice sus intenciones y/o haya intentado antes. Exitencia de trastornos de salud mental o enfermedades físicas. Fácil acceso a herramientas o recursos para llevar a cabo su ideación. Sentimientos recurrentes de desesperanza. Conductas de "cierre".
- Avisar a su entorno: A pesar de tener miedo de que la persona con rasgo suicida pueda enojarse con nosotros o sentir que no puede confiar su malestar, es preciso hacer saber a su entorno más cercano y sus redes de contención sobre esta situación.
- Incentivar la búsqueda de ayuda: Situaciones como esta requiere de ayuda y asistencia profesional e interdisciplinaria. De ser necesario, comprometernos a acompañar a la persona en la búsqueda de ayuda, procurando que se concretice.
Entender a una persona con riesgo suicida es entender que, lejos de querer llamar la atención, ésta persona está pidiendo ayuda frente a una situación que no está pudiendo gestionar.
Si estas atravesando una situación compleja, no dudes en contactarte con nosotros.
